martes 26 de octubre de 2010

Faltas de Asistencia y Evaluación




Me escriben esto:
Hola Francisco.
No se si seguirás siendo el representante de padres en el consejo Escolar, pero quería hacerte un comentario sobre la reunión de hoy con los tutores. Hay cosas con las que ni otros padres ni yo estamos de acuerdo.
No estamos conformes con la infracción que les pondrán de 0.2 puntos sobre la nota final de la evaluación, por cada falta sin justificar, no creo que sea justo o legal.
Además, no todo el mundo acude al médico por cualquier tontería a buscar un justificante, yo mismo, si mis hijos están mal y puedo solucionarlo con remedios naturales no acudo al médico. Si vas por Urgencias y el médico considera que no es urgente, no te va a atender y te deriva al médico de cabecera, que te atenderá en una semana, y pierdes un día de trabajo.
Creo que deberían poner otras medidas correctoras, o incidir sobre aquellos casos de faltas muy recurrentes, y llamar a los padres para ver por que faltan tanto a clase.
También el tema de la profesora de Lengua que está de baja, los padres tenemos que actuar...

Ya tuve ocasión de plantear mi opinión respecto al primer tema en una de las reuniones del Consejo Escolar celebrada durante el curso 2009-2010. En esa ocasión advertí de la dudosa legalidad de esa medida sancionadora. El Decreto 292/1995, de 3 de octubre, por el que se regulan los derechos y deberes del alumnado de los centros docentes no universitarios de la Comunidad Autónoma de Canarias (B.O.C. 140, de 1.11.1995) no contempla ninguna sanción con disminución de puntos en la evaluación de una asignatura.
No obstante lo anterior, parece obvio deducir que se está optando por adaptar los problemas a las soluciones otrora existentes y no al revés. ¿Es así como se van a evaluar las Competencias Básicas en nuestro Centro? La evaluación ¿ha de estar al servicio del alumnado o de la autoridad docente? Se reclama de la docencia ser consciente de la responsabilidad en el ejercicio del "poder" que la escuela les concede. Ello requiere un adecuado equilibrio entre profesionalidad docente y justicia. Si el problema es la elevada cifra de absentismo no creo que sea adecuada, ni legal, optar por la medida anunciada. El Claustro parece haberse decantado por utilizar la evaluación como "poder". El alumnado tiene derecho y debemos ofrecerle las garantías necesarias para que puedan disfrutar de una evaluación justa de los aprendizajes adquiridos. Lo cuerdo, lo complejo, lo difícil, es abordar las causas, las razones, y de ahí extraer las soluciones. Por supuesto que nunca será de recibo que las familias demanden la cobertura de las vacantes del profesorado y que al mismo tiempo se despreocupen de la inasistencia del alumnado a las clases.


La Ley Orgánica de Educación dispone que:
La evaluación del proceso de aprendizaje del alumnado de la educación secundaria obligatoria será continua y diferenciada según las distintas materias del currículo. En Bachillerato, la evaluación del aprendizaje de los alumnos será continua y diferenciada según las distintas materias. El profesor de cada materia decidirá, al término del curso, si el alumno ha superado los objetivos de la misma.
Respecto a la asistencia, corresponde a las familias adoptar las medidas necesarias, o solicitar la ayuda correspondiente en caso de dificultad, para que sus hijos o pupilos cursen las enseñanzas obligatorias y asistan regularmente a clase. Y es un deber básico del alumnado asistir a clase con puntualidad.
Dice el profesor Moya Otero:
Desgraciadamente son muchas las ocasiones en las que el profesorado, conscientemente o no, utiliza la evaluación de los aprendizajes como un recurso para reforzar su autoridad, o para garantizar el cumplimento de algunas normas de convivencia o incluso para lograr que el alumnado traiga a clase los materiales que necesita (lápices, cuadernos, ropa de deportes, etc.). Cierto es que muchos de estos comportamientos están en franco retroceso y que algunos ya están en desuso (como ridiculizar al alumnado por una respuesta inapropiada, o por manifestar una opinión), sin embargo, no deja de ser necesario llamar la atención sobre estas cuestiones para poder dejar preparado el lugar que deberán ocupar las nuevas prácticas.

Desearía que la opinión del profesor Moya fuera acertada y, en consecuencia, compartida por las personas que transitamos por este cachito de Universo poniendo una piedra en la construcción de la Gran Catedral de la Educación.
La imagen de cabecera de esta entrada pertenece a uno de los esquemas del Curso de Radio Ecca Evaluando Competencias Básicas




4 comentarios:

IES Eusebio Barreto Lorenzo dijo...

Muy interesante la entrada y digna de que se produzca el debate. A bote pronto, y partiendo de que en mi centro también existe ese "descuento", se me ocurren varias cosas: En primer lugar, acepto sin ningún tipo de objeción que la evaluación no debe utilizarse sino para evaluar aprendizajes. Dicho esto, la responsabilidad en el trabajo y el mantenimiento de los compromisos adquiridos también son aprendizajes que deben adquiriese en el bachillerato. Por eso un porcentaje de la calificación se dedica a evaluar esos aspectos que podemos llamar "actitudinales" (en el caso de mi centro un 10 por ciento, que a mí me parece escaso). De hecho, debe valorarse como elemento fundamental "la madurez para continuar estudios posteriores" a la hora de plantearse la evaluación final. ¿es un signo de madurez la ausencia injustificada al trabajo? Otra cuestión diferente es que, como bien se plantea por los padres, el procedimiento de justificación pase por la visita al medico y papeles por medio... Entiendo que sólo debería ser así en casos en los que se esté produciendo un abuso de confianza. Por último entiendo que se produciría un abuso de la ley si se produjera el descuento en el porcentaje actitudinal y también otra sanción por las faltas. Al final, como en cualquier asunto, es el sentido común basado en el intercambio d opiniones el que debe prevalecer.

Beatriz dijo...

Hola Fran:
totalmente de acuerdo con lo que exponen. No creo que la evaluación sea el momento de resolver las faltas de asistencia injustificadas y no deberían considerarse como únicas justificaciones válidas los justificantes médicos. Yo no suelo llevar a mis hijos al médico más que en caso de extrema necesidad, si no, me las apaño en casa.

Francisco José dijo...

Otros comentarios, de los cuales extraigo contenido publicable, respetando el anonimato y la discreción de su remitente:

A)"En primaria hay menos casos de absentismo, pero los hay. El profesorado puede juzgar la justificación de la familia, pues en ocasiones son ridículas.
Nosotros tenemos estipulado la no promoción de nivel si las faltas injustificadas superan el 25%. También hay un protocolo de actuación ante casos graves donde recurrimos a los servicios sociales del ayuntamiento, siendo ellos los que contactan con la familia y estudian la situación.
Las decisiones particulares de los centros, las toman en claustro y se aprueban o no en el Consejo"

B)creo que de una educación semicastrante como la que padecimos nosotros,pasamos a otra de paz y amor y el plus pal salón. Y ahora queremos corregirlo utilizando mas medicina de la primera o de la segunda.Tal vez simplifico mucho pero lo primero que falla es el organigrama de los centros por no decir de la consejería ; a la misma velocidad que aparecen problemas se van diluyendo en el cuadro de mandos (que no lo son o no lo quieren ser).Aparentemente causa y efecto no se correlacionan, hechos y consecuencias autistas.
Y todos decimos al unísono ¡claro! , ¡la solución está en la tercera vía! . El primero que la encuentre que avise , y el último que apague la luz.
Para rematar un poco de demagogia certera : lo que dejen de mamar en la casa no lo van a encontrar en los centros..."

C)"Entiendo, en parte, la impotencia que puede sentir el claustro ante la falta de formalidad del alumnado o la pasividad de algunos padres ante las faltas de asistencia injustificadas de sus hijos pero, al igual que tú, pienso que el sistema que quieren adoptar para solucionarlo no es, probablemente, el más apropiado y/o justo."

Francisco José dijo...

Otro comentario, vía correo:
"Independientemente de lo que diga la normativa, es cierto que el hecho educativo no se limita al aprendizaje de conocimientos, sino, tambien de actitudes y otras cosas. De la misma manera, lo evaluable en un alumno debe incluir la actitudes.
El absentismo es una actitud contraria a la higiene económica y social, y se debe aprender a corregir desde la escuela. No vemos ningún inconveniente a que la asistencia a clase tenga efectos en la evaluación. Que sea la mejor forma la de restar 0,2 puntos no lo creemos. Quizá fuera más eficaz premiar la asistencia subiendo la puntuación de cada evaluación."